viernes, mayo 23

Aquí les dejo con todo mi cariño... Los quiero guadia C!

REGALO

domingo, marzo 6

Primer mes..

Dicen que el primer mes fuera de casa es siempre el más difícil, luego uno se va a acostumbrando y se da cuenta de que todos los horrores con los que no podría vivir un año entero, en realidad no son tan malos y que, muchas de esas cosas terribles, se convierten en cosas buenas al final del camino.
Si soy sincera, lo digo mas por experiencias pasadas que por la presente, aunque las cosas no son tan malas como en un principio, debo decir que en realidad nunca han sido malas, solo no tan buenas como la gente suele prometer sin saber de lo que habla.
Pero ya pasé duras pruebas, como los días de consulta, como mi primer entrega de información mensual, como mi primera junta con las familias de oportunidades, como solventar algunas emergencias, el estrés de un traslado a toda velocidad... en fin. Supongo que es poco para todo lo que se viene... pero puedo decir que comienzo a relacionarme con mi comunidad y eso me da gusto. No puedo decir que me agrada del todo, por ahora, porque soy una especie de mujer solitaria a la que le cuesta sentirse cómoda alrededor de gente desconocida a las primeras de cambio, aunque debo decir que el hecho de que te alimenten ayuda un poco al proceso.
Aquí la gente parece muy acostumbrada a recibir extraños, contarles su vida y darles de comer. Yo, por el contrario, contesto con miradas largas y respuestas cortas como: "qué bien!", "en serio", "yo no", "no sabía"... y sigo comiendo y sonriendo incómodamente mientras ellos continuan su amable intento por integrarme. En esos momentos deseo ser una de esas personas que toma confianza fácilmente y se integra en cualquier sitio... pero no lo soy, al contrario. No soy desconfiada, mas bien tardo en desenvolverme. Todas las personas que he conocido bien en mi vida me han dicho alguna vez: Tan calladita que te veías.... En fin, supongo que es algo que he llevado toda la vida conmigo, no estoy ahora para tratar de cambiarlo, solo queda dejar que el tiempo haga lo suyo.

Otra cosa que he descubierto es que, por mas confianza que me den, por mas que entre en sus casas y me den de comer, por mas que me ofrezcan un café, me enseñen las fotos familiares y me hagan regalos, jamás dejaré de ser "la doctora". Pueden pasarse dos horas hablando del clima, los hijos, su historia... pero al final siempre terminan por contarme una de sus muchas dolencias, aunque sean pasadas, solo por pensar, quizás, que es de mi interés todo lo que se relacione con la enfermedad o los medicamentos. A veces les gusta contar como superaron ese gran problema, o de dolor que les aqueja desde hace tantos años y que "nadie a podido curar"... como diciéndo: A ver si usted si puede.
Me he dado cuenta de que mi verdadero y mayor trabajo no es curar, sino escuchar. Y parece fácil, pero una no tiene la cabeza para escuchar quejas, dolores y sensaciones raras a todas horas del día, menos mientras se come o mientras se disfruta el día libre. Pero para la gente eso parece natural, soy la doctora, pueden contarme sus problemas, aunque no busquen una solución, solo alguien que les diga: "Usted tiene toda la razón", o "hizo lo correcto". De alguna forma lo que yo, una mujer con problemas de seguridad y soltura social, tenga que decir les importa. Les importa demasiado saber de donde vengo, empiezo a sentir que contestaré esa pregunta todo el año sin parar... y les importa MUCHO si tengo una pareja en el momento o si me pueden presentar algún miembro familiar lejano que vendrá "uno de estos días".
En verdad no pienso que ese día llegue, o tal vez es solo que espero con fervientes ganas no tener que pasar por ese trance, no tengo el cuerpo para mas sonrisas por compromiso de las ya estipuladas por día.

Siii!! señores, necesito RELAJARME, pero pongan esta idea en su cabeza: En cualquier momento puede ocurrir un accidente y llegará a tu "casa" y tendrás toda la responsabilidad de ello.
Pueden pasar dos, tres horas inactivas pero jamás puedo decir "por hoy no habrá mas pacientes", porque nunca se sabe..... nunca.

Finalmente debo decir que, aunque no se me den las reuniones sociales, me siento contenta de que por fin la gente se acerque a mi, no es bueno pasar tanto tiempo sola... ni para la mente, ni para el bolsillo.

Se viene marzo, esperemos que sea un mes productivo.

sábado, febrero 19

San Valentín + Ataque de las abejas asesinas = Every girl's dream

Pues ahi estaba yo aquel 13 de febrero pensando que sería muy fría si no ponía aunque fuera un triste letrero de San Valentín por aquello de que la gente viera que yo era animada y detallista. Al fin y al cabo, pensé, vendrán todos con su felicitación y tengo que ser recíproca. Así que salí y compré plumones, papel, hojas de colores y, como toque especial, las clásicas paletas que regala el doctor, pero en este caso, en forma de corazón. Y si, hice mi letrerito, lo pegué y dejé todo listo para el graaaan día.
Y sí que lo fue. Primero porque la sala de espera estaba tan llena de gente que parecía que en vez de mi iba a salir el ídolo mayor de México dispuesto a firmar autógrafos. Vamos, que aquí al parecer soy mas famosa que Joselito en sus tiempos. Y es que, lo juro, hay personas que solo vienen... por venir. Porque quieren verme, quieren ser la persona número 24650410 que me pregunte: "Y usted, ¿de dónde es?" y cuando yo les respondo ponen esa cara de "Aah, la Juana no me dijo mentiras..." Pues eso, que van a averiguar lo que ya saben, a verme por si se les llega a ofrecer y claro que se llevan mi autógrafo en la milésima receta de analgésico (no necesaria, puesto que los venden sin ella) de la semana.
Y así, había mas gente esperando que en la cola de las tortillas y yo, por ser San Valentín, no me permití decaer y desesperarme. Sonreí cual reina pueblerina, saludé a todos como candidata... pueblerina y me senté en mi super silla giratoria (Sin respaldo, claro) lista para atenderles a todos... Y sí!! lo logré!! A las 10:30 am salió el último paciente satisfecho y yo me dispuse a ordenar un poco, sintiéndome tranquila aunque algo decepcionada porque debo decir que aunque TODOS se llevaron y comieron su paleta, NADIE me felicitó mi día ni me dió sus buenos deseos ni mucho menos me trajo una triste paleta a mi, que creo que en los pueblos el amor no existe o a la gente no le importa mucho, la verdad. Y en fin, no hubo regalos pero quizás aún podría conocer un joven mozo que me alegrara el día, digo, aún no eran ni las 11 am! El día era joven..
Pero a pocos kilómetros de allí, unos minutos antes unas abejas asesinas, de esas que llevan el demonio por dentro y atacan y se comen a la gente, se les aparecieron a una familia de mi pueblo y.... no, no se los comieron, pero si que lo intentaron.
Me asomé cuando escuché el frenón de una camioneta y de ella bajaron a rastras a un hombre que no podía ni con su alma, vomitando como loco y sudando a chorros. Detrás metieron a una viejita en brazos, una bebé y una mujer que parecía el protagonista de Hellraiser... No quiero sonar poco profesional, pero dado el hecho de que aún no me gradúo oficialmente y para ser una pobre dama solitaria (sin enfermera, para variar) y ante algo que en la vida había enfrentado, quiero creer que es comprensible que me asustara un poquitín.
Pues si, casi lloro. No sabía por donde empezar, descubrí a la viejita y descubrí su parche de nitroglicerina y me di cuenta de que es muy cierto eso de que las desgracias nunca vienen solas.

No se como di pasos, calmé familiares, administré medicamentes, llamé a la ambulancia, quité aguijón por aguijón y alguna que otra abeja viva enredada en los cabellos "negros" de la viejita.. Pero al final, todos se calmaron, dejaron de vomitar, dejaron de sudar, las pupilas volvieron a su tamaño normal y al final solo quedó aquel síntoma amado que solo significa que la fisiología hace su trabajo: El Dolor.
Los dí de alta y si, por un momento experimenté el éxtasis del relax, no mas miedo. Ellos se iban, por su propio pie, sus corazones latían... Todo estaba bien. Entonces cerré la puerta y lo que vi me hizo recordar que yo soy como un a rockstar, sin el salario, claro. ASí que me encerré el resto de la tarde a seguir firmando autógrafos y escuchando calamidades.
Cuando me vi libre salí un momento a comprar algo a la tienda y entonces recibí mi primera y única felicitación del día: La del muchacho que acomoda las cosas en la tienda. No, no se emocionen, que se las daba a todo el mundo. Además le he dicho muchacho por ser buena gente...

Y así, he vivido el NO sueño de toda chica en San Valentín. Qué otra festividad se verá arruinada en este gran año? No lo se, solo espero que las abejas asesinas migren a otro pueblo y dejen en paz a mis fans.


Paciente

martes, febrero 8

Servicio social

El servicio social es el último paso de la carrera de medicina general... es la forma que tenemos los médicos de retribuir a la sociedad todo lo que nos han dado.. Y no solo debemos hacerlo aquellos quienes hemos tenido la suerte de estudiar en una universidad pública y haber pagado la décima parte de lo que otros les cuesta, quizás menos... Lo hacemos todos los médicos, desde aquel que estudió en la universidad mas privada del país, hasta los grandes Búhos, a mucha honra. Y qué nos ha dado la sociedad?? Lo diré de la forma mas sencilla: Nos han dado la materia prima para aprender, nos han dejado tocarles, picarles, hablarles de cosas que no entienden o no quieren saber... nos escuchan, muchas veces nos consuelan (Cuando debería de ser al contrario) y algunas otras incluso nos alimentan después de largas jornadas de ayuno. Los pacientes nos dan mucho mas a nosotros de lo que nosotros podremos jamás darles, y es que ellos nos agradecen desde el momento en qué nos presentamos, desde que decimos nuestro nombre, desde que les damos la mano... (claro que siempre hay excepciones..)

Mi servicio social inició hace escasos 6 días, si quieren que sea honesta, aún no tengo idea de lo que hago, de lo que debo hacer, de lo que NO debo hacer... no conozco "mi" pueblo, conozco poca gente y apenas salgo del centro porque aún no aprendo las mañas y triquiñuelas que seguro aprenderé a lo largo de este año que me espera por delante.
Iniciaré por decir que mantendré mi pueblo en anonimato por cuestiones éticas, y no hablaré en particular ni de personas ni de lugares... Solo de experiencias.
Siempre he creído que soy una persona mas bien aburrida con una vida bastante particular, dada por mi profesión, por mis amigos, por la extraña constumbre que tiene de la vida de aprovecharse de mi torpeza y de toda la inocencia que aún guardo a pesar de mi reputación no merecida...
Así que, en vista de que este será, al parecer, el año mas extraordinario de toda mi vida (hasta ahora) creo que no debo desaprovechar la oportunidad de narrar alguna que otra anécdota... con la esperanza de que algún inocente pasantillo algún día lo lea y vea que a todo se puede sobrevivir (Eso es lo que yo espero aprender, si soy honesta, aún no estoy tan segura).
Empezaré por el principio...

MI SITUACIÓN ACTUAL
Me encuentro en un pueblo de la sierra de mi estado, a mas de 5 horas de mi cuidad natal, sitio donde he dejado a mi familia y a todos mis grandes amigos. Qué puedo decir? el camino hacia acá es precioso, si dejamos de lado el peligro que implica un camino sierreño, el pueblo es "grande" comparado con todos los demás aledaños, hace un frío incomprensible y, de cierta manera, al verlo aún te sientes en un México de hace varias décadas, con arquitectura sencilla pero bella, con calles grandes y desiertas, con una iglesia en el centro del pueblo y con una población que rara vez verás por las calles, los primeros días que pasé aquí llegué a creer que era un pueblo sin personas... Idea que rápidamente cambié cuando recibí una hilera de pacientes al siguiente día.. pero eso lo contaré mas adelante.
En cuanto a comodidad, mi cuarto es pequeño, vivo amontonada, aunque no me muevo mucho el tiempo que estoy allí... el centro de salud es grande, el consultorio está muy bonito y la gente dice que tengo el "mejor escritorio de la región", honestamente no he visto el de mis compañeros... pero está bastante bien. A diferencia de muchos de mis compañeros de generación, cuento con todos los servicios modernos, así que no tengo que privarme de la comunicación con mi familia, ni de mis programas preferidos, ni de escribir en internet de vez en cuando...
De qué si tengo que privarme? De salir (no hay nada que hacer), de mi familia, de mis amigos, de los sonidos de la ciudad que no se reconocen hasta que no se escuchan mas, de caminar por mas de 40 minutos y seguir sintiéndote segura... de la vida llena de sirenas, de gente que camina y choca contigo, de los hot dogs a las 2 de la mañana (acá cierran a las 10 pm), de las misas citadinas (aunque no lo crean son mejores, Televisa una vez mas me ha engañado), de tener a mi nana al lado... en fin.
Al día de hoy siento que vivo con lo mínimo indispensable, pero también creo que tengo cosas que solo en este año tendré: Un cielo infinitamente estrellado, una montaña por la que sale el sol (siii!! como en la tele!) y también una comunidad que, de buena o mala gana, me necesita y por la que se que puedo hacer muchísimas cosas. Ojalá un año fuera suficiente.

VISTAZO AL FUTURO?
Acabo de regresar de un curso en Hermosillo. De nuevo he visto las calles, la gente, he comido mis comidas preferidas, he ido al cine (OMG!!)... y me he pasado 12 horas al día aprendiendo sobre la inmensa cantidad de papelería que debo llenar y entregar con límite de tiempo y sin permiso de ensayo prueba/error... La verdad es que me sirve el tiempo que estoy lejos, me he llenado de ideas y poco a poco voy estructurando un plan de trabajo. Si de algo me ha servido lo poco que se del trabajo secretarial y financiero es que no se puede empezar una campaña directiva sin un plan de trabajo aprobado por el resto de accionistas, en esta caso, será mi comité de salud. Ese es el primer paso: Formar uno, porque hasta hoy estoy mas sola que la una.

MI PASO POR EL TRULLO
Finalmente compartiré mi primera experiencia de shock, como si una fila de pacientes muy impacientes no fuese suficiente para estresarle a uno. Resulta que una de mis tantas funciones es certificar el estado de ebriedad de algunos individuos que, de vez en vez, llevados por el calor de alguna fiesta, celebración, día especial o por el simple placer de beber el trago local, se pasa un poco de copas y termina en la cácel municipal gritando a todo pulmón que se ha cometido una injusticia. Y allí estaba yo, en mi pequeña habitación, muriendo de sueño a las 10 pm y pensando en la posibilidad de meterme en el pijama y dar por clausurado ese ajetreado día. Acababa de meterme el sueter cuando escuché mi ya repudiado timbre sonar, así que salí, con mis pantuflas de panda adornando mis pies, a recibir al oficial que tocaba a mi puerta. Me ha dicho:
-Poli: "Dra. Ocupamos que vaya a ver a un borracho"
-Yo: o_O Qué le pasa??
-Poli: No pues pa' que vaya a constatar que está borracho.
-Yo: (Mmm demonios....) Está bien, deje me cambio.

Y así corri a mi habitación, me cambién de nuevo y salí en lo que en el pueblo parece la madrugada, por la soledad y oscuridad de las calles, y me subí al pick up patrulla. Di las buenas noches y traté de parecer cool.... pero entonces tomamos una curva y con el giro algo cayó sobre mis hombros: Una metralleta. No hace falta decir que tuve que ahogar un grito de susto mortal mezclado con un quejido y el reflejo de aventarlo lo mas lejos posible de mi.... Pero me comporté y traté de disimular mis ojos de plato y solo la empujé de regreso a su sitio: Detrás del hombro del oficial en turno. Y así con cada curva, hoyo, meneo, etc de la camioneta yo tenía que ir cachando el arma para evitar que de ninguna manera volviera a apuntarme.
En fin, llegamos a ese gran centro de readaptación social, el cual era mucho mas pequeño de lo que imaginé y saludé a un par de polis mas que se encontraban "de guardia". Fui formal, me presenté y sonreí aunque ya estaba con el pulso a mil porque desde afuera se podían escuchar los gritos del acusado... y debo agregar, no se escuchaba contento.
Con mucha clase y distinción pregunté si acaso pretendían que entrara sola a los calabozos... y ellos me dijeron: "No dra, si quiere nomás vealo por fuerita". Idea que alabé por sabia y apropiadamente expresada. Así entré al sitio donde se encontraba "Cornelio", acompañada de uno de los oficiales. Puede parecer incluso ridículo, eran solo dos pequeñas celdas de 2x2 mts, sucias y oscuras con una cama de piedra cada una.... Parecía un lugar pequeño y mucho menos estrafalario de lo que imaginé, pero sentí miedo... Mi corazón latió muy fuerte todo el tiempo que estuve allí, incluso cuando hablé con "Cornelio" al tiempo que intentaba evaluar sus movimientos, sus ojos, su aliento, su voz... No se cuanto tiempo duré allí dentro, solo se que quise salir desde el segundo en que entré. Cuando lo consideré prudente me despedí de él mientras me preguntaba por qué se encontraba allí si no había hecho nada malo. ¿Qué podía decirle? La carta que estaba a punto de redactar era una especie de condena, yo era la verdugo, yo estaba en el puesto que jamás esperé tener... No es agradable. Una vez que cumplí mi misión fui devuelta al centro por el mismo oficial, en el mismo vehículo, con la misma metralleta traviesa mortificándome. Cerré la puerta detrás de mi, me encerré en mi cuarto, me cambié de nuevo y, mas cansada que antes, me dormí.


Mañana inventario... espero que no haga falta nada.

lunes, noviembre 29

Una boda...

Qué hermosa te veías...
Con tu vestido nuevo, con esa flor en el cabello, con esa sonrisa, con todo tu porte.. Caminando hacia el altar. Ya lo se, quien se casó fue tu hermana y no tú. Qué hermosa ella también. Qué bella ocasión, Karla.
Yo creo que alguna vez, en mis tiempos de infancia, debí soñar con este momento, con estar a tu lado, con compartirlo contigo.
¡Qué gran año! Han pasado tantas cosas buenas, tantos retos, tantos sueños cumplidos. Y tú, mas hermosa que nunca, y yo, mas orgullosa de ti cada día.
Nunca serás la amiga perfecta. Si lo fueras me invitarías un café de vez en cuando y podría decirte estas cosas en su justo momento. Pero a ti y a mi siempre nos ha gustado escribirmos, mas a mi que a ti, lo sé. Por eso te escribo hoy, quizás te suene un poco increíble pero ese día ha sido uno de los mas felices que he vivido.
No, no porque se haya casado tu hermana, aunque me sentí realmente feliz por ella. Tampoco por verte feliz a ti, aunque sabes que esa es una de mis mayores alegrías.
Me sentí feliz... desde adentro. Y al tratar de entender por qué me di cuenta de que era porque YO ESTABA ALLÍ. Allí contigo, en ese día.
Creo que nunca lo esperé, creo que me he dedicado tanto a soñar que siempre creí que para este día yo estaría muy lejos, que tendría que leer la reseña en alguna carta tuya y enterarme de lo bella que estabas en alguna foto familiar que habrías escaneado antes de meter al álbum.

...Todos nos preguntamos a veces si el camino que elegimos es el correcto. Nos preguntamos donde podríamos estar de haber sido mas valientes, de haber tomado esta o aquella decisión, y esa incertidumbre a veces es muy pesada de cargar... Entonces te vi caminando hacia el altar, con tu sonrisa maravillosa y tus ojos brillando y tu gesto de complicidad para conmigo y en ese momento, amiga del alma, lo supe: Estoy donde debo estar. Estoy en el camino correcto.
No importa lo buenas o malas que hayan sido, las decisiones que he tomado me llevaron a estar allí, ese día, a esa hora... contigo.

Karla, ¿recuerdas aquel pseudo libro que alguna vez escribí?, aquella historia loca de dos grandes amigas?, Aquel que aún te tengo prometido terminar?
En aquella historia yo no estaba allí contigo, en aquella historia no te vi caminar con ese nudo en el estómago, en esa historia no lloré en aquella iglesia, ni fui testigo de ese momento...
Y hoy se la mejor verdad de mi vida: Prefiero mi realidad. Soy feliz por mi sencillez. Estoy contigo, estoy aquí.

Te quiero un mar, amiga.

Muchas gracias!!

F.

sábado, octubre 23

Pequeñita

¿Sabes cuando vas a morir?
Cuando escuchó aquella pregunta de los labios de su hija, apenas una niña, se impresionó... Sus ojos, sin embargo, demostraron mas curiosidad que otra cosa. Beatriz pensaba que su madre lo sabía todo y llegó a preguntarse si ella conocía el día en que se vería obligada a abandonar ese regazo tan tibio.
La miró, la besó en la frente y dijo simplemente que no. No lo sabia todo y no le daba pena demostrarlo, antes que orgullo quería que su hija aprendiera honestidad.
Una cosa sabía: Que no tendría que morir para ver a su hija desaparecer de sus brazos. Beatriz no sería una niña por siempre. Su pequeñita tendría que crecer.

viernes, abril 30

Si uno de mis destinos se cumple... algún día tendré tres hijos: Ana, Alejandro y Beatriz.

Hasta ese día...

lunes, diciembre 28

Ana en el mundo

Si mi vida fuese un instante, me gustaría sentirme tal como me siento hoy.

Desde que estoy lejos de casa me he convertido en una especie de sombra, un ente que viaja de un edificio a otro, dice algunas palabras, ríe a veces y después se enfunda entre sábanas para recuperar energías. Por las mañanas apenas me siento persona, dentro de mi solo existe una personalidad tangible: La estudiante compulsiva.
Partir de casa no es sencillo, estar sola tampoco. Reconocer en tus gestos a tus propios padres es definitivamente aterrador y también lo es sentirse perdida. Lo único que he tenido seguro en todos estos días ha sido mi motivo... Y hoy, después de tantos despertares inciertos, de pronto reconozco el color de la pared de la tienda de la esquina. Ayer al volver a casa no he mirado el nombre de ninguna calle, me he recorrido el camino de memoria. Y esta mañana, la señora que vende el periódico a dos calles de la escuela me ha saludado por mi nombre.
Hoy recuerdo el sitio por el que anduve ayer, hoy se donde queda el norte. Hoy pertenezco aquí, no soy mas una extranjera.

miércoles, noviembre 11

11

Mi cumpleaños número 23...

En el día 11, en el mes 11... En mi noviembre favorito, como todos los años.

Veamos a donde me llevan 365 días mas..


Feliz cumpleaños a mi.

F.

martes, noviembre 3

Septiembre

Ayer me he acordado de ti. Caminaba frente a la casa amarilla y me vino a la mente el día en que nos tiramos muertos de cansancio justo frente a ella... Te acuerdas? Tomaste aquella chocolatina con tanta determinación, me bastó una mirada tuya para saber que tenía que correr como nunca antes lo había hecho en la vida. Si cierro los ojos, aún siento el golpe de cada paso en el pecho y escucho los gritos del hombre calvo, rabioso que reclamaba al aire el pago de la barra de chocolate...
Y tú y yo, corriendo como quien huye de un perro de mala fama, asustados, emocionados, llenos de incertidumbre. Lo habíamos hecho!! Y nos habíamos salido con la nuestra.
Si... la vieja casa amarilla de la calle Canarias, recuerdo que solía tener unos marcos blancos en las ventanas en los que la mujer de Don Gonzalo ponía macetas rojas llenas de azucenas que siempre lo perfumaban todo... Recuerdo que era lo único que podía oler con cada enorme bocanada de aire que apuré tras la carrera.
¡Qué bien nos supo ese chocolate! Y, ¿cómo no? ¡Era robado! Nos supo a gloria, a libertad, a delito.
Si, ese día me enseñaste a robar. Vaya ejemplo de hermana mayor. Tú 9, yo 7. Creo que esa ha sido la única vez que te he dicho que eres mi ídola. No así, la única vez que lo he sentido.

Sí, me faltas todo el tiempo, Ana... todo el tiempo.

Alejandro.

domingo, octubre 18

Un cumpleaños mas

Beatriz asoma su nariz al salón lleno de gente y piensa por tercera vez desde que salió de su habitación que no le gustan esas fiestas. Desde que recordaba, su madre le daba mucha importancia a esas ocasiones y tenía un talento especial para convercerla de aparecer... Beatriz siempre lo hacía con esa duda metida en la tripa, incluso ese día cuando era ella la del cumpleaños.
A veces pensaba que, después de tantos cumpleaños forzados, había empezado a desear sentarse incómoda en una mesa mientras todos le daban abrazos y obsequios... quizás no podía concebir un cumpleaños sin las palabras que su madre escribía siempre para ella, sin esas frases maravillosas que su maravilloso padre le decía al oído al abrazarla por la mañana.
No, Beatriz no odiaba los cumpleaños, solo odiaba esas fiestas... ella hubiera querido subir corriendo una colina, con su familia detrás y que al llegar a la cima asfixiados, exhaustos cayeran todos al suelo... Todos menos su madre, quien siempre fue fuerte, quien siempre parecía tener un aliento extra guardado... Ella no caería, ella desaparecería detrás de una gran roca y, cuando nadie estuviese pensando en ella, aparecería con un gran pastel cantando una dulce canción. Ella daría su discurso al viento, para que a través de él todos supieran lo mucho que su madre quería a Beatriz, para que el viento mismo lo supiera... Y cuando anocheciera, Alejandro la tomaría en brazos y la bajaría corriendo, mientras sus padres y Ana los observaran divertidos.

Dio un par de pasos mas dejando la protección de la cortina y entonces la atención se centró en ella... No hubiera podido seguir pero se concentró en la sonrisa de su padre, cálida y hermosa y entonces dejó que su cuerpo se moviera con esa gracia usual, que su boca soltara agradecimientos y sonrisas, sopló la velas y bailó con él...
Al final de la noche, estaba exhausta. Asistir a esas fiestas era como subir una colina a toda velocidad... era como llegar a la cima y después tirarse en la hierba sintiendo que el aire se niega a entrar en los pulmones...
Y se sentía asfixiada, lista para correr a refugiarse en ese gran tanque de oxígeno personal, su habitación... pero unas palabras después ya no lo necesitaba. Él la besaba, dándole la serenidad de quien ha descansado lo suficiente sobre la hierba.

Al volver a su habitación pensaba que esos 17 no eran tan malos, pensaba que la pared era demasiado blanca, pensaba que podría pintarla y llenarla de bonitas emociones...

Pensaba en Ana, pero ella no estaba.

domingo, agosto 30

Carta a mamá

"Sigo aquí. Todavía no me acostumbro a los días tan largos pero siempre me ha gustado el sol, así que comienza a gustarme verle a las 9 de la noche. La escuela es algo extraña, aunque hablo bien el idioma es muy extraño escucharlo todo el tiempo y, aunque me cuesta muy poco, al final del día todo ese esfuerzo que he hecho para escuchar y hablar en una lengua que no es la mía, me deja agotada. Pero tenías razón, a pesar de que lo nuevo es inquietante, también es excitante y absolutamente encantador. Me siento sola, mamá, pero también siento que estar sola, en este momento de mi vida, es lo correcto.

Les echo mucho de menos a todos! He recibido el dinero que me enviaste, no te preocupes, me mantendré viva y saludable. Un beso a papá y abrazos para todos.

Ana

PD
Dile a Beatriz que no pinte en mi pared. Sigue siendo mi habitación."

sábado, agosto 15

Alejandro

Alejandro no es un chico ordinario, pero ama todas las cosas ordinarias de la vida. Le gusta un sábado ordinario, cuando suele juntarse la banda y todos ríen por bobadas. Le gusta la ropa ordinaria, que exige poco para combinarse, que lo deja caminar y respirar sin mucho esfuerzo.

Él escribe... de todo un poco. Él escribe su música, escribe los menús del restaurant donde trabaja, escribe pequeñas notas en el periodico local, escribe cada semana a la muchachita de la cara lavada...

Alejandro no sabe como vivir lejos de las palabras, al mismo tiempo, no es muy hablador, mas bien podría decirse que es un observador nato. Le gusta observar las mañanas y las noches, el dolor y el amor... los cientos de rostros con los que se cruza a diario.

Él es un hombre muy apuesto, con una sonrisa rompedora; sin embargo, lo que vuelve locas a las chicas es que parece no importarle, es que camina por la vida con ese paso desenfadado... sus expresiones de asombro ante todo lo sencillo... haciendo de su ordinariez el mas extraordinario encanto.

jueves, agosto 13

La pequeña Beatriz

Como su nariz, Beatriz es una mujer particular. No le gusta bañarse los lunes, tampoco le gusta el chocolate blanco ni las convenciones de la sociedad. Le gustan las cosas sucias y viejas, le agrada que le representen un reto y una historia, al contrario de lo recto y perfecto. Por eso dibuja siempre espirales o zig-zags y nunca compra cuadernos a rayas... prefiere los de hojas blancas, le gusta sentir que no la obligan a escribir derecho.

Beatriz no escatima nunca su cariño, pero como su nariz y como ella misma, su forma de mostrarlo es muy particular. A pesar de todo, su sonrisa la hace incuestionablemente una García... la mas García de todos.

viernes, julio 31

Ana

Ella es una chica sencilla, con ojos grandes y bella sonrisa. Tiene manos finas pero es una mujer fuerte; risueña y alegre, siempre ha encontrado su mayor alegría en la alegría de los demás.
Ana tiene cabellos largos, oscuros y rebeldes, siempre quiso que fueran lacios, pero con el tiempo le ha cogido cariño a esa mata de pelo negro. Por las tardes le gusta leer, le gusta escuchar a su vecino practicar el piano y adivinar las melodías que toca.
Ana sueña, porque sabe que algún día llegará ese segundo en el que sepa lo que quiere de verdad. Mientras tanto, nunca olvida su gorra al salir de casa, esa que le regaló su madre hace tanto tiempo y, mientras pasea por las mismas calles una y otra vez, la recuerda con cariño.
Ana quiere un vestido blanco de crepé de seda, quiere un baño largo esta noche al llegar a casa...

lunes, julio 20

Break

Dos semanas de vacaciones y ya me siento otra persona. Me siento tan distinta que cada día me recuerdo mas a mi. No se por qué, pero la vida empieza a tener un poco mas de sentido (y también el tiempo) cuando no se tiene absolutamente nada que hacer "para mañana", y es que los límites siempre lo arriunan todo. La libertad no es solo un derecho, es el motor necesario para que una vida fluya sin barreras, para que el alma se exprese en su máxima expresión.

Apenas algunos días y yo he vuelto a soñar.. han desaparecido las noches de tres horas en las que lo único que quedaba en la memoria era un gran hueco negro y ojos pesados.
Han vuelto los sueños... esos que son mas difíciles de tener: Los que se tienen dormida.
Quizás ninguno tenga sentido, quizás me sea imposible recordar uno completo... pero me dan un placer hace mucho tiempo renunciado: La sensación de que al cerrar los ojos... viajo a un mundo donde otra vida inicia.

Merecido descanso!! Y con él, vuelve la inspiración.

martes, mayo 12

AMIGO MÍO

Amigo mío... yo no soy lo que parezco. Mi aspecto exterior no es sino un traje que llevo puesto; un traje hecho cuidadosamente, que me protege de tus preguntas, y a ti, de mi negligencia.
El "yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa del silencio, y allí permanecerá para siempre, inadvertido, inabordable.
No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos, hechos sonido, y mis hechos son tus propias esperanzas en acción.
Cuando dices: "El viento sopla hacia el oriente", digo: "Sí, siempre sopla hacia el oriente"; pues no quiero que sepas entonces que mi mente no mora en el viento, sino en el mar.
No puedes comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero estar a solas en el mar.
Cuando es de día para tí, amigo mío, es de noche para mí; sin embargo, todavía entonces hablo de la luz del día que danza en las montañas, y de la sombra purpúrea que se abre paso por el valle; pues no puedes oír las canciones de mi oscuridad, ni puedes ver mis alas que se agitan contra las estrellas, y no me interesa que oigas ni que veas lo que pasa en mí; prefiero estar a solas con la noche.
Cuando tú subes a tu Cielo yo desciendo a mi infierno. Y aún entonces me llamas a través del golfo infranqueable que nos separa: " ¡Compañero! ¡Camarada!" Y te contesto:
" ¡Compañero! ¡Camarada!, porque no quiero que veas mi Infierno. Las llamas te cegarían, y el humo te ahogaría. Y me gusta mi Infierno; lo amo al grado de no dejar que lo visites. Prefiero estar solo en mi Infierno.
Tu amas la Verdad, la Belleza y lo Justo, y yo, por complacerte, digo que está bien, y simulo amar estas cosas. Pero en el fondo de mi corazón me río de tu amor por estas entidades. Sin embargo, no te dejo ver mi risa: prefiero reír a solas.
Amigo mío, eres bueno, discreto y sensato; es más: eres perfecto. Y yo, a mi vez, hablo contigo con sensatez y discreción, pero... estoy loco. Sólo que enmascaro mi locura. Prefiero estar loco, a solas.
Amigo mío, tú no eres mi amigo. Pero, ¿cómo hacer que lo comprendas? Mi senda no es tu senda y, sin embargo, caminamos juntos, tomados de la mano.


K. Gibrán

lunes, marzo 9

Abro los ojos...
El zumbido aún me atormenta los oídos,
la noticia de tu muerte ha consternado
a mi pobre corazón y mi cabeza,
y a lo poco que me queda de conciencia
y a esas lágrimas que caen al vacío.

De pronto en la vida todo es negro
y entiendo por qué duelen las ausencias,
y en escasos pedazos de destellos
tus recuerdos, con malicia, me atormentan.

Muerto estás ante la gente,
ido para mi, en el peor día.
Vivo mas que nunca en pecho ardiente,
amado como nunca en agonía.

Enterrado ante los ojos de los cuervos,
sobre un pedestal te veo dormido,
sordo en el murmullo de las olas,
en los cánticos celestes te has perdido.

Abro las manos...
La ansiedad me revuelve los adentros,
tu partida ha abierto heridas que ahora sangran
y con rojo se tiñen los momentos,
los segundos cojos que me suplican paciencia,
que apuro en un trago de añorada resignación.
Y vomito entre las horas los despojos
y me río al presenciar tu redención.

Abro los brazos...
Eres la sombra que mi cuerpo mas extraña.
Te veo pasar lejos, asomado a la ventana
y hundida, en el estruendo de perderte enamorada
te encuentro tibio y tierno acostado en nuestra cama.

Abro las nubes...
Ahi donde ahora vives te he encontrado.
Sonriente, como siempre; de mi tan enamorado,
con el cabello corriendo, con el aire alborotado;
con los brazos abiertos, con el deseo alocado;
con mis lágrimas corriendo, con mi sonrisa en los labios;
con tu boca en la mía, con el corazón desbocado.
Nuestras manos unidas, celebrando el pasado
con palabras tan dulces, con el alma conmovida;
con un salto al vacío, con un regreso a la vida....
Y de pronto, la felicidad me roza con dulzura
que pruebo amaneciendo y viéndote a mi lado.

¡Qué ojos esos tuyos!
¡Qué voz la que me arrulla!
¡Qué manos me acarician!
¡Qué calor el que me envuelve!
¿Cómo puede todo dártelo la vida?
¿Cómo puede todo arrebatártelo la muerte?

Abro los ojos...
La tibieza de nuevo se ha esfumado..
y mi corazón sigue roto.. y es verdad que me has dejado.

(Sept, 2006)

martes, febrero 3

Para Siempre

Hoy estoy llorando y sé
Que mientras tanto tú
Ya no piensas en ser
La niña que hace tiempo fuiste
Y que hiciste este dolor
Sólo quiero volver a ver
esa ilusión en esos ojos que antes
me enseñaban y me muestran
ahora sólo lo peor

Vuelve a estar conmigo
Vuelve a sonreir
Vuelve a este camino
Vuelve para vivir
Y pienso en lo que he perdido
Y siento lo que es sentir
Qué sepas que estoy dolido
Y ya no voy a saber de ti

Hoy estoy tan solo y sé
Que sólo faltas tu
Y sólo pienso en ser la causa
que haga que te rías y que exista esta canción
Yo no quiero volver a esa situación
Con esos gestos que eran mi alimento
Y me llegan y ahora yo te pido ...

Vuelve a estar conmigo
Vuelve a sonreir
Vuelve a este camino
Vuelve para vivir
Y pienso en lo que he perdido
Y siento lo que es sentir
Qué sepas que estoy dolido
Y ya no voy a saber de ti...


ECDL

lunes, noviembre 24

Fragmento III

Francisca tomó un taxi y en 20 minutos llegó a las oficinas de Brava Casa. Karla estaba en su oficina, rebosaba de alegría. Cuando Francisca entró, la sentó frente a ella y le contó con detalle todo lo que había pasado en la reunión. Después discutieron el hecho de que Francisca fuese íntima amiga de la Secretaria. Francisca se rió al enterarse que mientras Karla y Betty discutían el proyecto, un estéreo tocaba rock metalero a bajo volumen. Nada raro, pensó ella.
Por la noche las dos amigas llegaron al lujoso hotel listas para parrandear, ambas se habían decidido por la falda. Karla usaba un vestido marrón y Francisca llevaba una blusa de color amarillo claro y una falda estampada del estilo italiano (cortesía de Karla). En cuanto Betty bajó al lobby comenzó la fiesta. A Francisca le pusieron un sombrero de ala, muy bello, pero con la leyenda “Singola della notte” justo en la frente. La llevaron a clubes, bailaron y rieron, Betty y Karla bebieron y Francisca se conformó con agua, solo aceptó hacer un brindis. Después pasearon en auto por la ciudad mientras les gritaban cosas a los guapos italianos que estaban paseando. Cuando regresaron al hotel, casi a las 3 de la mañana, Francisca abrió sus atrevidos regalos, que incluían un provocativo baby doll, un pastel “especial”, una guía de la esposa sexi, un montón de revistas de novias (cortesía de Karla), unos pantalones de cuero para nunca renunciar a la libertad, una membresía para un masaje erótico y el infaltable stripper que casi mata a Francisca del susto cuando saltó de detrás de una puerta y casi le pega con… su cosa… El hombre hizo su baile para diversión de las presentes y después se vistió discretamente para salir, en semejante hotel no permitían nada vulgar. Fue una noche divertida y la novia terminó recibiendo consejos de la casada y de la soltera, ideas bastante contradictorias que extrañamente parecían complementarse bastante bien. Al amanecer se llevó a cabo la despedida. No fue nada triste, al contrario, prometieron verse e intercambiaron teléfono y dirección. Beatriz debía ir a trabajar para después tomar su vuelo a las 2 de la tarde. Francisca le mandó saludos al esposo y besos a los bellos gemelos (lo había confirmado al ver unas fotografías, Danilo también era bastante guapo), después ella y Karla regresaron a casa. Pasaron el día ahí, Betty llamó antes de subirse al avión, dijo “cuídate mucho y nos vemos pronto”. Francisca se despidió y ocupó el resto del día en leer y conocer un poco la plaza del centro.


Cuando el mundo gira-Obra incompleta (Fragmento cap. 18: Italia)
Por: Francisca A. Molina